Dejando Huella: 20 años rescatando animales del maltrato y el abandono
Noticia por: Daniela Correaauto_awesome Resumir con IA expand_more
Desde niña, Viviana soñaba con salvar animales. Lo que comenzó como un deseo hace 20 años, se convirtió en Dejando Huella, un propósito que hoy ha permitido rescatar a más de 22.000 animales que fueron víctimas del maltrato, el abandono o las condiciones de calle.
Su historia está ligada a Dejando Huella Corporación, una organización que, además del rescate y la recuperación de animales, trabaja por el bienestar y la prevención a través de jornadas de esterilización en diferentes municipios de Antioquia.
“Algún día le dije a Dios: dame tu propósito de vida, ¿a dónde quieres que yo florezca? Y me mostró el camino a los animales”, recuerda Viviana.
Perros, gatos, caballos, mini pigs, peces e incluso un ternero que fue rescatado durante la pandemia han encontrado en este refugio una nueva oportunidad. Algunos llegan con heridas físicas, pero, para quienes trabajan allí, la recuperación más importante ocurre cuando vuelven a confiar en las personas.
“Lo que más disfruto es cuando esos animales que no quieren ser tocados ni amados vuelven a recuperar la confianza en el ser humano”, cuenta la fundadora de esta corporación.
El trabajo de Dejando Huella no termina en el refugio. La corporación ha realizado entre 13.000 y 14.000 esterilizaciones y continúa llevando jornadas de bienestar animal a diferentes territorios.
Ahora tienen una nueva meta: llegar al Chocó con 2.000 esterilizaciones, como parte de su apuesta por prevenir el abandono y mejorar las condiciones de vida de los animales.
Para la organización, ayudar también significa educar sobre la adopción, la tenencia responsable y el respeto por los animales.
Mantener un refugio con cientos de animales requiere recursos y, sobre todo, muchas manos. La organización estima que sus gastos fijos alcanzan los 52 millones de pesos mensuales.
Por eso, invita a quienes quieran sumarse a hacerlo de diferentes maneras: como voluntarios, donando alimentos e implementos de aseo, cobijas, medicamentos o vacunas, ofreciendo servicios veterinarios o apadrinando un animal.
El voluntariado también es fundamental para las labores diarias del refugio: limpiar, desinfectar, pintar, hacer mantenimiento, compartir con los animales y ayudar a mantener en buenas condiciones los espacios donde viven.
Pero hay algo que consideran igual de importante: darles visibilidad para encontrarles un hogar.
Quienes apadrinan un perro o gato también pueden ayudar compartiendo su historia en redes sociales, grupos familiares y entre amigos para aumentar sus posibilidades de ser adoptados.
En el refugio, los animales cuentan con espacios amplios donde pueden permanecer libres, jugar y recibir cuidados. Los visitantes también pueden compartir con ellos, peinarlos, jugar o simplemente pasar un día en su compañía.
Porque, después de dos décadas de rescates, la enseñanza que queda es que la transformación ocurre en ambos sentidos.
Los animales recuperan la confianza y encuentran una segunda oportunidad. Y quienes los ayudan descubren que también pueden cambiar su propia vida.
La historia de Dejando Huella demuestra que cambiar una realidad puede comenzar con algo tan sencillo como decidir no ser indiferente.
Dejando Huella: 20 años rescatando animales del maltrato y el abandono
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