Claves para acompañar adolescentes y fortalecer su bienestar
Noticia por: María José Rodríguezauto_awesome Resumir con IA expand_more
La adolescencia es una etapa de grandes transformaciones que requiere acompañamiento, comprensión y límites claros. Desde Tejiendo Hogares destacan la importancia de construir entornos seguros y promover el deporte como factor protector.
La adolescencia trae consigo cambios físicos, emocionales y sociales que representan nuevos desafíos para los jóvenes y sus familias. Por eso, acompañar esta etapa requiere encontrar un equilibrio entre brindar autonomía y mantener una presencia cercana que les permitaa los adolescentes sentirse escuchados, respetados y respaldados.
En conversación con el programa, Eliana Montoya, invitada de Tejiendo Hogares, explicó que uno de los errores más frecuentes en la crianza es caer en los extremos: sobreproteger a los adolescentes, evitando que enfrenten sus propias dificultades, o asumir que, por estar creciendo, ya no necesitan el acompañamiento de los adultos.
Desde el enfoque de disciplina positiva, destacó dos conceptos fundamentales: la amabilidad y la firmeza con los adolescentes.
- El primero invita a educar desde el respeto, la escucha y la empatía, sin recurrir a los castigos, la humillación o la violencia.
- El segundo permite establecer normas, límites y acuerdos claros que también involucren a los adolescentes.
La familia debe ser un lugar seguro

Uno de los principales factores protectores durante esta etapa es el acompañamiento familiar. Para construir relaciones de confianza, es importante generar espacios de conversación en los que los jóvenes puedan expresar lo que sienten y contar sus experiencias sin temor a ser juzgados.
Montoya señaló que generar confianza no significa aprobar todas las decisiones de los adolescentes, sino aprender a escuchar antes de reaccionar y orientar sin imponer los miedos o las experiencias personales de los adultos.
También recordó que los silencios y la reserva de los jóvenes pueden ser oportunidades para que los padres se acerquen, demuestren interés y fortalezcan el vínculo familiar.
El deporte como herramienta para la vida

La práctica deportiva es otro factor protector que contribuye al bienestar de los adolescentes. Más allá de la actividad física, estos espacios permiten desarrollar habilidades sociales, fortalecer la autonomía y aprender a gestionar emociones como la frustración, el enojo y la alegría.
A través del deporte, los adolescentes aprenden a trabajar en equipo, respetar figuras de autoridad, construir relaciones saludables y comprender que perder no significa fracasar.
Además, los entrenadores, profesores y compañeros pueden convertirse en referentes positivos que complementan el acompañamiento de las familias y aportan a la construcción de identidad de los adolescentes.
Un compromiso de familias y comunidad

La crianza y el acompañamiento de los adolescentes no son responsabilidades exclusivas de los padres. Las instituciones educativas, los docentes, los entrenadores y la comunidad también cumplen un papel fundamental en la construcción de entornos protectores.
Acompañar a los adolescentes significa estar presentes, establecer límites con respeto y ofrecerles la confianza necesaria para que sepan que, incluso cuando se equivocan, siempre pueden contar con su familia.
Claves para acompañar adolescentes y fortalecer su bienestar
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