Un ejemplar de gallinazo se encuentra bajo cuidado médico especializado en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR), luego de ser ingresado con quemaduras graves provocadas por una sustancia grasa caliente.
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El equipo veterinario del Área Metropolitana del Valle de Aburrá informó que el ave llegó con gran parte de su cuerpo y plumaje comprometidos por la sustancia adherida. Ante la gravedad de las lesiones, se inició un tratamiento que incluye una limpieza progresiva, manejo de las quemaduras y un monitoreo permanente de su estado general para garantizar su bienestar.
Cifras de alerta por maltrato
Este caso no es aislado. En lo que va del 2026, el CAVR ha recibido un total de 78 gallinazos para atención y rehabilitación. De estos ingresos, al menos tres corresponden a agresiones directas reportadas por la ciudadanía, aunque las autoridades advierten que la cifra real podría ser mayor, ya que muchos animales son encontrados en vía pública con lesiones cuyo origen no se puede determinar con certeza.
Andrés Gómez Higuita, supervisor del CAVR, hizo un llamado a la conciencia ciudadana: “Estamos haciendo todo lo posible para que este gallinazo se recupere... y pueda regresar a su hábitat. Al mismo tiempo, hacemos un llamado a la ciudadanía para evitar cualquier forma de maltrato contra la fauna silvestre”.
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Aliados de la salud ambiental
Las autoridades ambientales enfatizaron la importancia de proteger a estos animales, a menudo incomprendidos. Los gallinazos son esenciales para el equilibrio del ecosistema, ya que al ser carroñeros, consumen materia orgánica en descomposición. Esta labor ayuda a:
- Mantener los ecosistemas limpios.
- Prevenir la acumulación de residuos biológicos.
- Evitar la propagación de enfermedades gracias a su sistema digestivo capaz de procesar organismos peligrosos.
El Área Metropolitana del Valle de Aburrá recordó que la coexistencia con la biodiversidad implica valorar a cada especie por su función específica.