Durante casi tres meses que duró la misión de EPM en la isla, tiempo durante el cual el personal de trabajó se enfrentó a más de 5.750 horas de trabajo en medio de condiciones climáticas poco comunes para las cuadrillas de la compañía y a esto se le sumó las dificultades en temas logísticos de en la isla.
En principio, el apoyo incluyó el envío de 15.000 litros de agua potable que aportaron a la solución temprana de la emergencia. Esta ayuda se hizo por medio de la Armada Nacional, que se complementó con la entrega de 15 tanques móviles para la distribución del agua en Providencia. La misión logró el lavado de unos 2 kilómetros de tubería de alcantarillado y se realizó el lavado de 300 metros de cunetas utilizadas para el sistema de aguas lluvias.
Frente a la energía eléctrica, las cuadrillas de EPM instalaron y recuperaron más de 20 kilómetros de cableado, así como un sinnúmero de postes, redes y 50 transformadores eléctricos.