El objetivo de esta propuesta era que solo con la voluntad de una de las partes pudiera llevarse a cabo el proceso de divorcio, uno de los argumentos de los ponentes de esta iniciativa se basaba en el respeto a la libertad individual.
Luego de un intenso debate en la Cámara de Representantes, el proyecto no fue aprobado, algunos parlamentarios señalan que esto va en contra de las libertades individuales.
El proyecto fue archivado a la espera de una nueva discusión.