La Alianza Medellín Cero Hambre se consolida como uno de los proyectos estratégicos más importantes de la actual administración distrital, con el objetivo de mitigar la inseguridad alimentaria en la ciudad.
La Alianza Medellín Cero Hambre articula esfuerzos entre la Alcaldía de Medellín, empresas privadas, bancos de alimentos, organizaciones sociales y la ciudadanía, pensando en cerca de 224.000 hogares, equivalentes a 582.000 personas, que enfrentan inseguridad alimentaria moderada o severa.
Uno de los pilares del programa es la participación ciudadana. A través de www.medellincerohambre.org, cualquier persona puede donar alimentos o dinero, lo que permite ampliar el alcance de la estrategia y fortalecer la solidaridad que históricamente ha caracterizado a Medellín.
El modelo de operación de la Alianza Medellín Cero Hambre combina gestión institucional y apoyo comunitario. La Alcaldía identifica a las familias beneficiarias mediante el programa Medellín Solidaria y coordina la entrega de alimentos. Por su parte, los recursos económicos se transforman en vales que pueden ser redimidos en tiendas y supermercados aliados.
De plazas de mercado como la Minorista, Campo Valdés y la Placita de Flórez, la ciudad ha logrado recuperar más de 154 toneladas de alimentos aptos para el consumo. Estos alimentos, que antes podían terminar como residuos, ahora llegan a quienes más los necesitan.
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Entre 2024 y 2026, la estrategia con las plazas de mercado ha permitido entregar más de 6.000 paquetes alimentarios a 5.027 hogares vulnerables, con productos como frutas, verduras y tubérculos, que alcanzan un peso de entre 15 y 20 kilogramos por familia.
Además, la Alianza Medellín Cero Hambre ha apostado por la transformación de alimentos para evitar su desperdicio. Cerca de ocho toneladas de productos han sido convertidas en pulpas, mermeladas, encurtidos, salsas, arepas y alimentos deshidratados, ampliando su vida útil y optimizando su aprovechamiento.
En Medellín el panorama es desafiante: diariamente se desechan alrededor de 865 toneladas de comida, lo que equivale a cerca de 900.000 platos, suficientes para alimentar a 70.000 familias con desayuno, almuerzo y cena.
Sin embargo, los resultados muestran avances positivos. La ciudad logró reducir la inseguridad alimentaria, del 28 % en 2024 al 19 % en 2025, según Medellín Cómo Vamos. Asimismo, la desnutrición aguda infantil alcanzó su nivel más bajo, pasando de 1,1 % en 2023 a 0,5 %, y se reportan cero muertes por desnutrición en menores de cinco años, de acuerdo con la Secretaría de Salud.
Estos indicadores reflejan que la articulación entre sector público, privado y ciudadanía no solo es posible, sino clave para enfrentar uno de los retos sociales más urgentes: garantizar el acceso digno a la alimentación.