En el corazón del centro de Medellín, la Plaza Minorista José María Villa no solo abastece a miles de ciudadanos cada día, sino que también se ha convertido en un punto clave en la lucha contra el hambre. Detrás de esta iniciativa está Édison Palacio Cardona, gerente de la Cooperativa de Comerciantes de la Plaza Minorista (Coomerca) e integrante de la Alianza Medellín Cero Hambre, uno de los proyectos estratégicos de la administración del alcalde, Federico Gutiérrez.
Cada semana, este tradicional centro de comercio dona cerca de dos toneladas de alimentos a familias en condición de vulnerabilidad. La estrategia se basa en la recuperación de excedentes alimentarios que, en lugar de terminar como residuos, son seleccionados, procesados y entregados a quienes más los necesitan.
“Recuperamos los excedentes y se los entregamos a las familias más vulnerables”, explica Édison Palacio. Este proceso cuenta con el acompañamiento de la Secretaría de Inclusión Social y Familia, que aporta el componente técnico para garantizar la calidad de los productos entregados.
La logística empieza cada jueves desde las 6:00 a. m., cuando un equipo de 27 personas recorre los diferentes sectores de la plaza recolectando frutas, verduras y hortalizas. Posteriormente, los alimentos pasan por un proceso de selección, clasificación y empaque antes de ser distribuidos a unas 100 familias, que reciben paquetes de aproximadamente 20 kilos.
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La jornada de entrega comienza al mediodía y finaliza alrededor de las 2:00 p. m., en un procedimiento organizado que busca dignificar la ayuda alimentaria. “Son alimentos sanos y de calidad, que aportan a una buena nutrición y evitan el desperdicio”, destaca Édison Palacio.
Este programa, que comenzó en 2024 mediante un convenio con la Alcaldía de Medellín, ha mostrado un crecimiento significativo. En sus inicios se donaban cerca de 1.200 kilos de alimentos; hoy la cifra alcanza los 2.000 kilos semanales, gracias a la vinculación de más comerciantes, que ya representan cerca del 40 % de los que operan en la plaza.
La historia de Édison Palacio está profundamente ligada a la Minorista. Nacido en Medellín hace 50 años, creció en el barrio Castilla y desde niño acompañó a sus padres en sus negocios dentro de la plaza. Con formación como administrador de empresas y especialista en economía solidaria, ha recorrido distintos cargos dentro de Coomerca hasta convertirse en gerente en 2019.
Bajo su liderazgo, la plaza también ha impulsado iniciativas sostenibles. Actualmente, el 25 % de su energía proviene de fuentes solares y cuenta con un biodigestor anaeróbico que transforma residuos orgánicos en energía y gas.
Con más de 3.300 locales y alrededor de 10.000 personas que dependen económicamente de su actividad, la Plaza Minorista sigue siendo un motor social y económico de la ciudad. Ahora, además, se consolida como un actor fundamental en la reducción de la inseguridad alimentaria.