Con el fin de favorecer el goce de los derechos de niños y niñas indígenas en Medellín, la Alcaldía en conjunto con Buen Comienzo fortalecieron la atención a sus comunidades con su oferta institucional para el reconocimiento de prácticas culturales y el cuidado integral de ellos por medio del acompañamiento con nutricionistas, pedagogas, auxiliares docentes, educadores especiales, auxiliares de enfermería y profesionales psicosociales.
Gracias a la atención prestada se impactó a más de 480 niñas y niños, y a unas 100 familias asentadas en la ciudad. Desde la modalidad institucional del centro infantil Burudai Chi Wawara se brindaron 100 cupos a la atención de la primera infancia perteneciente a esta población mediante la intervención de profesionales. Además, se les garantizo entre el 70% y el 80% de la alimentación diaria.
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La directora de Buen Comienzo, Diana Carmona, mencionó que en este centro infantil también contaron con traductor o interprete de lenguas nativas e indígenas para garantizar un enfoque diferencial étnico que reconozca sus particularidades culturales en un contexto urbano.
Así mismo, para este año se destacó que la modalidad familiar de Buen Comienzo ha impactado a 111 mujeres indígenas en las comunas 10 - La Candelaria, 8 - Villa Hermosa y 1 - Popular, así como en el corregimiento San Antonio de Prado, con encuentros orientados a temas como lactancia materna, cuidado y crianza, y actividades para fortalecer prácticas culturales propias.
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Las estrategias de acercamiento a estas comunidades indígenas han tenido programas como Nutrir para Sanar, Sanar para Crecer que en el año 2025 llevaron a cabo movilizaciones sociales que destacaron por su reconocimiento a prácticas culturales y cuidado integrales de niños de diferentes cabildos y comunidades asentadas en la ciudad donde 837 indígenas fueron participes de las actividades.
