Los graves disturbios protagonizados por un sector de la hinchada del Deportivo Independiente Medellín durante el partido ante Club Flamengo por la Copa Libertadores podrían derivar en severas sanciones por parte de la Conmebol, de acuerdo con lo establecido en el Código Disciplinario 2026 del organismo sudamericano.
La situación obligó a la cancelación definitiva del encuentro y a evacuar el Estadio Atanasio Girardot luego de que aficionados utilizaran pólvora y petardos, destruyeran silletería y baños, derribaran vallas, intentaran invadir la cancha, lanzaran objetos al campo de juego y provocaran desmanes tanto dentro como fuera del escenario deportivo. Los jugadores tuvieron que refugiarse en los camerinos mientras la fuerza pública intentaba controlar la situación.
El Código Disciplinario de la Conmebol establece en su artículo 12 que los clubes locales son responsables de garantizar el orden y la seguridad “en el estadio y sus inmediaciones antes, durante y después del partido”.
Además, el reglamento señala expresamente como conductas sancionables:
- Invasión o tentativa de invasión del terreno de juego.
- Lanzamiento de objetos.
- Encender bengalas, fuegos artificiales o elementos pirotécnicos.
- Causar daños a la infraestructura.
- Participar en riñas o tumultos.
- Alterar el orden y la seguridad dentro o en los alrededores del estadio.
Con base en estos hechos, la Comisión Disciplinaria de Conmebol podría abrir una investigación formal contra el DIM.
Entre las posibles sanciones aparecen:
- Multas económicas.
- Cierre parcial o total del estadio.
- Obligación de jugar partidos a puerta cerrada.
- Prohibición de ingreso de aficionados.
- Sanciones adicionales si se determina que el club no garantizó las condiciones mínimas de seguridad.
Incluso, el reglamento contempla sanciones deportivas más severas cuando un equipo sea considerado responsable de la interrupción o abandono de un partido.
Otro punto que podría agravar la situación del DIM es que los disturbios no se limitaron al interior del estadio. Las protestas se extendieron hacia la Avenida Centenario y los alrededores del Atanasio, obligando al cierre de locales comerciales y a que varias familias con niños buscaran refugio en medio de la tensión.
Ahora será la Unidad Disciplinaria de la Conmebol la encargada de recopilar informes arbitrales, reportes de seguridad y pruebas audiovisuales para determinar el alcance de las sanciones para el DIM.