Según residentes del Conjunto Residencial Calasanía del Sol, un inquilino en el bloque 22 habría dejado su perro encerrado por varios días. El hombre habría informado a la administración que alguien pasaría cada día a atender las necesidades del animal, algo que a juzgar por los quejidos del perro nunca sucedió. Con los días el ruido cesó y empezó a sentirse un hedor que incluso, dicen vecinos, no les dejó dormir.
21 enero, 2016
Medellín