El sueño mundialista también se vive desde las tribunas. Minutos antes del partido entre Colombia y Suiza por los octavos de final de la Copa del Mundo, el estadio BC Place de Vancouver se pintó de amarillo con miles de aficionados que acompañaron a la Selección Colombia en uno de los momentos más emotivos de la jornada.
Durante los actos protocolarios, el himno nacional retumbó a una sola voz. Los jugadores de la tricolor lo entonaron con fuerza, algunos con los ojos cerrados y otros gritando cada estrofa, en una muestra de orgullo, respeto y compromiso por representar al país en una cita mundialista.
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En las graderías, la emoción no fue menor. Decenas de banderas de Colombia ondearon mientras los hinchas cantaban el himno con fervor. Incluso, las cámaras del estadio captaron a varios aficionados con lágrimas en los ojos, conmovidos por el ambiente que se vivía en la previa del compromiso.
La imagen de un estadio prácticamente vestido de amarillo volvió a demostrar el respaldo de la afición colombiana, que convirtió a Vancouver, Canadá, en una extensión de casa y acompañó a la selección en un partido decisivo por el paso a los cuartos de final del Mundial.