Satélites confirman que el cambio climático está modificando la estructura física de la Tierra
Noticia por: Jorge Zapataauto_awesome Resumir con IA expand_more
El derretimiento masivo de glaciares en Groenlandia y la Antártida alivia el peso sobre la corteza polar, provocando un levantamiento del terreno y una sutil redondez del globo por el cambio climático.
La concepción tradicional de la Tierra como una esfera achatada en los polos por efecto de su rotación está sufriendo una sutil transformación física a causa del calentamiento global. Una reciente investigación geodésica demostró que la pérdida de grandes masas de hielo y la redistribución del agua en los océanos están alterando la geometría de la parte sólida del planeta.
El estudio, liderado por el investigador Christoforos Kotsakis de la Universidad Aristóteles de Tesalónica en Grecia y publicado en la revista científica Journal of Geophysical Research: Solid Earth, analizó registros tomados por estaciones del Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS) entre 1997 y 2015.
Cambio climático: Elevación en los polos y hundimiento en el ecuador
Los datos satelitales revelaron que la corteza en las regiones polares se está elevando a un ritmo de casi un milímetro por año, en comparación con los 0,5 milímetros registrados a finales de los noventa. Paralelamente, las zonas ecuatoriales han experimentado un descenso de magnitud similar debido al peso adicional del agua descongelada que se desplaza hacia latitudes más bajas.
Este fenómeno es comparable al comportamiento de un colchón que recupera su forma original cuando se le retira un objeto pesado. Al derretirse las gruesas capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, la presión ejercida sobre la corteza terrestre disminuye, permitiendo que la superficie rocosa se eleve de manera paulatina.
¿Se está volviendo más redonda la Tierra por el cambio climático?
Aunque se trata de variaciones imperceptibles a simple vista —medidas en milímetros por año—, la combinación de ambos procesos indica que la parte sólida de la Tierra está perdiendo parte de su abultamiento tradicional, volviéndose levemente más esférica a un ritmo acelerado de 0,4 milímetros por década.
Los científicos enfatizan que estas mediciones con tecnología GNSS permiten diferenciar el impacto directo del cambio climático deshielo actual respecto a los movimientos geológicos de largo plazo que arrastra el planeta desde la última era de hielo, aportando un nuevo indicador de precisión para modelar el futuro del nivel del mar a escala global.
