Bedazzled: ¿qué es la tendencia de ponerle brillitos a todo que se tomó las redes sociales?
Noticia por: Valentina Berrío
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Si en los últimos días ha visto celulares, vasos, maquillaje, bolsos, zapatos y todo tipo de objetos cubiertos de pequeños cristales, no es coincidencia. Una nueva tendencia conocida como “Bedazzling” está ganando protagonismo en redes sociales y convirtiendo los objetos cotidianos en piezas llenas de brillo y personalidad.
La idea es sencilla: ponerle cristales, rhinestones, gemas, pedrería o aplicaciones brillantes a prácticamente cualquier cosa. Y aunque pueda parecer una moda completamente nueva, en realidad tiene sus raíces en una estética que fue protagonista durante los años 90 y 2000.
¿Qué significa Bedazzled?
El término viene del verbo en inglés bedazzle, que puede traducirse como “deslumbrar”. En el mundo de la moda y la cultura pop comenzó a utilizarse para referirse a la decoración de prendas y objetos con elementos brillantes.
La tendencia actual retoma esa idea y la lleva mucho más lejos. Una funda de celular puede llenarse de cristales, un termo puede convertirse en una pieza brillante, unos zapatos pueden llevar pedrería y hasta productos de maquillaje o accesorios pueden ser intervenidos.
La principal característica es que no existen demasiadas reglas. El objetivo es personalizar y hacer que un objeto común sea mucho más llamativo.





Una tendencia que revive la estética Y2K
El regreso del Bedazzling está relacionado con la popularidad que ha recuperado la estética Y2K, inspirada en la moda y la cultura de finales de los años 90 y comienzos de los 2000.
Durante aquella época, los brillos, las lentejuelas y las aplicaciones de cristales estaban presentes en prendas, accesorios, celulares y objetos personales.
Incluso existían herramientas como el BeDazzler, utilizada para añadir cristales y tachuelas a diferentes superficies.
Ahora, varias de esas tendencias regresan impulsadas por las redes sociales y por una generación que está reinterpretando la estética de los 2000.
¿Por qué volvió a estar de moda?
Una de las razones está en el cambio de estética que se ha visto en redes durante los últimos años.
Después de una época marcada por el minimalismo, los colores neutros y tendencias como el llamado clean girl aesthetic, el mundo digital parece estar girando hacia propuestas mucho más coloridas, divertidas y maximalistas.
El Bedazzling encaja perfectamente en ese cambio: más brillo, más color y más personalidad.
También existe un componente de nostalgia. La estética recuerda a figuras de la cultura pop de los años 2000 como Paris Hilton, Christina Aguilera y Mariah Carey, una época en la que el exceso y el glamour eran protagonistas.

Kylie Jenner y el nuevo boom del Bedazzling
La tendencia también ha encontrado impulso en las celebridades. Uno de los momentos que ayudó a poner nuevamente los rhinestones en el centro de la conversación ocurrió alrededor del cumpleaños número 29 de Kylie Jenner.
La celebración estuvo acompañada de diferentes elementos decorados con cristales, desde detalles de la fiesta hasta objetos personalizados.
El contenido comenzó a circular en redes sociales y rápidamente se convirtió en inspiración para quienes empezaron a llevar la tendencia a sus propios objetos.
De los objetos cotidianos a las grandes marcas
El fenómeno no se quedó únicamente en los usuarios de redes sociales. Algunas marcas también comenzaron a incorporar esta estética en sus contenidos y campañas digitales.
Empresas relacionadas con la belleza como Sol de Janeiro, Clinique, Gisou y Laneige han utilizado elementos brillantes y rhinestones en publicaciones y contenidos para redes sociales.
También plataformas y grandes tiendas de belleza como Sephora y Ulta Beauty han mostrado productos intervenidos con esta estética.
Esto demuestra que el Bedazzling no solo funciona como una tendencia de decoración o de moda, sino también como un recurso visual que las marcas pueden utilizar para generar contenido llamativo y fácilmente reconocible.
¿Por qué se volvió viral?
Parte de su éxito está precisamente en que es una tendencia fácil de entender, visual y personalizable.
Las redes sociales permiten mostrar rápidamente el proceso de transformación: un objeto sencillo puede convertirse, después de añadirle unos cuantos cristales, en algo completamente diferente.
Además, el fenómeno se adapta perfectamente al contenido tipo DIY —“hazlo tú mismo”—, en el que los usuarios muestran cómo intervienen sus propios objetos y crean versiones personalizadas.
Y ahí está una de las claves del Bedazzling: no se trata necesariamente de comprar algo nuevo, sino de transformar lo que ya tienes.
Bedazzled: ¿qué es la tendencia de ponerle brillitos a todo que se tomó las redes sociales?
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