El presidente Abelardo de la Espriella aseguró que, durante su eventual gobierno, se fortalecerá la acción de la Fuerza Pública contra las organizaciones criminales y se implementará nuevamente la fumigación de cultivos ilícitos.
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En un discurso centrado en la seguridad, De la Espriella anunció una política de mano firme contra las estructuras criminales, las bandas delincuenciales y el narcotráfico. El dirigente impartió, según sus palabras, una “orden perentoria” a las Fuerzas Militares y de Policía para combatir a estas organizaciones.
“Tienen dos caminos: someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano y su Fuerza Pública”, afirmó.
Uno de los principales anuncios estuvo relacionado con la erradicación de los cultivos ilícitos. De la Espriella aseguró que esta sería una prioridad nacional y manifestó su intención de implementar la fumigación con herbicidas que, según sostuvo, serían de última generación y no representarían riesgos para la salud humana ni para el medio ambiente.
El dirigente también afirmó que su administración buscaría que ningún territorio del país pudiera convertirse en refugio para los grupos criminales.
“No habrá un solo espacio de nuestro territorio donde los delincuentes puedan sentirse a salvo”, señaló durante su intervención.
Otro de los anuncios fue la elaboración de un listado de grupos que el eventual gobierno identificaría como organizaciones narcoterroristas. De acuerdo con el discurso, esta medida tendría como objetivo proporcionar a la Fuerza Pública herramientas para fortalecer el combate contra el crimen organizado.
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De la Espriella también descartó la posibilidad de continuar con una estrategia basada en el diálogo con las organizaciones criminales. “La opción del diálogo está completamente agotada”, afirmó, al tiempo que cuestionó la política de seguridad del gobierno anterior y aseguró que el Estado había sido “cómplice” de los grupos delincuenciales.
Con estos planteamientos, el discurso presentó la seguridad, la lucha contra el narcotráfico y la recuperación del control territorial como algunos de los principales ejes de su propuesta, bajo una estrategia que el dirigente calificó como contundente contra el crimen.