Germán Vargas Lleras estuvo muy cerca de la muerte. El exvicepresidente de la República fue víctima de varios atentados contra su vida.
Un regalo de Navidad llegó al Congreso de la República el 13 de diciembre de 2002. Estaba marcado para el entonces senador Germán Vargas Lleras; cuando lo abrió, un libro estalló. Le quedaron mutilados tres dedos de la mano izquierda y sufrió quemaduras en el rostro. Vargas Lleras era uno de los principales opositores de las Farc.
Tres años después, cuando salía de Caracol Radio en Bogotá, cerca de la medianoche, fue víctima de otro atentado. Un carro bomba explotó muy cerca del vehículo en el que se movilizaba. Varias personas resultaron heridas, pero él sobrevivió.
En 2012, cuando era ministro de Vivienda, sobrevivió también a un vuelo en el que el helicóptero por poco se precipitó a tierra en Nariño.
Sin embargo, los problemas de salud fueron su amenaza más persistente. Tuvo un meningioma. Un quiste hepático, apendicitis y un quiste en el cuello.
En los últimos años de su vida estuvo luchando contra un cáncer y recibía tratamiento para el tumor cerebral tanto en Houston, Estados Unidos, como en la Fundación Santa Fe de Bogotá.
Luego de un mes hospitalizado en una unidad de cuidados intensivos del centro de tratamiento e investigación sobre cáncer, Luis Carlos Sarmiento Angulo, finalmente, fue la enfermedad la que le arrebató la vida a sus 64 años.
Fueron varios los atentados que le hicieron a Germán Vargas Lleras a lo largo de su vida política
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