Trump rechazó frenar la velocidad de los avances tecnológicos frente a la IA y China respondió
Noticia por: Miguel Ángel Álvarezauto_awesome Resumir con IA expand_more
El debate sobre los riesgos de la inteligencia artificial entró en una nueva etapa de tensión luego de que líderes de las principales organizaciones tecnológicas advirtieran en la necesidad de frenar su rápido desarrollo tras advertir el peligro de perder el control de estos sistemas. Jacob Coxon, exempleado de la compañía Anthropic advirtió:
“Pasé los últimos tres años haciendo investigación de pre entrenamiento tanto en OpenAI como en Anthropic. Ninguna de las dos compañías está actuando de manera responsable. Están corriendo directamente hacia una superinteligencia auto-mejorante y apostando con nuestras vidas”.
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Pese a que la propuesta que fue respaldada públicamente por Sam Altman de OpenAI y Elon Musk de SpaceX, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó frenar la velocidad de los avances tecnológicos y tildó las advertencias de simples "fuerzas negativas" que plantean escenarios que no van a suceder, priorizando esta carrera contra el país chino.
La respuesta desde Pekín no se hizo esperar y el ministerio de asuntos exteriores de china, a través de su portavoz, denunció que promover una competencia malintencionada solo obstaculiza la gobernanza global de la tecnología.
Para expertos de la industria, a pesar de que reconocen que sí existe un riesgo y el problema recae en el control de esta tecnología para entrenarse, sin supervisión humana.
“El debate en este momento es que la IA está llegando una superinteligencia capaz de controlarse, digamos que en este momento la vida depende del humano para mejorarse digamos que es lo que dicen ellos es que va a llegar un punto en donde ella se va a mejorar así misma y para lograr su objetivo a mejorarse en un año no en meses sino en horas”, aseguró Camilo Guerrero, experto en IA.
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“Eso no quiere decir que las empresas tengan que parar el uso de la inteligencia artificial y mucho menos los gobiernos porque hoy está demostrado el beneficio que eso tiene y hay modelos donde uno puede empezar a gobernar a monitorear y asegurar por lo menos las implementaciones que hace en cada una de las organizaciones”, manifestó Mauricio Ferrer, CEO de Henkia.
Si la industria no se regula, el uso indiscriminado de los datos, se convertirá en un problema cada vez más difícil de resolver y el mal uso de esta herramienta perderá cada vez más el uso ético de la misma.