29 mujeres de Medellín hoy cuidan a 73 menores entre los 0 y 9 años en los hogares de paso. Un acompañamiento que busca ganar la confianza de los niños y niñas que han sido víctimas de alguna situación que ponga su seguridad en riesgo.
Hay amores que no reclaman propiedad. Amores que se entregan sabiendo que tienen fecha de vencimiento, pero que en un corto tiempo, logran salvar vidas.
Ana Giraldo lleva 10 años siendo madre de paso. Dándole cariño y protección a los menores de edad mientras se resuelve su situación.
En Medellín, cuando un derecho se vulnera, el reloj corre. Desde 2024, la red de hogares de paso ha activado 976 atenciones de emergencia y son 29 mujeres las que, hoy por hoy, cuidan a 76 pequeños de entre 0 y 9 años.
Ser madre de paso no es solo ofrecer un techo y comida, es reconstruir la confianza de un niño que ha sido víctimas de alguna situación que ponga su seguridad en riesgo. En Medellín, la red sigue abierta para quienes, como Ana, tienen el valor de amar y luego dejar ir.
Así es el trabajo de una madre de paso para recuperar el amor de un menor vulnerable
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