Alerta máxima en el Pacífico: el supertifón Champi alcanza la categoría 5 y se convierte en la tormenta más poderosa de 2026
Noticia por: Jorge Zapataauto_awesome Resumir con IA expand_more
Con vientos sostenidos de 270 km/h, ráfagas de casi 300 km/h y olas de hasta 18 metros, el fenómeno mantiene bajo vigilancia a Filipinas, Taiwán, Japón y China.
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El supertifón Champi se consolidó como la tormenta más devastadora registrada en el planeta en lo que va del año 2026. Tras alcanzar la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, el fenómeno avanza a través del mar de Filipinas registrando vientos sostenidos de 270 km/h y ráfagas que han rozado los 297 km/h.
De acuerdo con los sistemas de monitoreo de la Estación Espacial Internacional y satélites meteorológicos, el ojo del huracán se ubica a unos 845 kilómetros al este de la isla de Luzón (Filipinas) y a unos 800 kilómetros de la base aérea de Kadena en Okinawa, Japón.
En mar abierto, la fuerza extrema del sistema ha generado marejadas ciclónicas catastróficas con olas que superan los 18 metros de altura.
Filipinas y Taiwán en alerta por supertifón
Las autoridades meteorológicas de Filipinas emitieron la Alerta Nivel 2 para el archipiélago de Batanes, en el extremo norte del país, ante el riesgo inminente de lluvias torrenciales, vientos con fuerza de huracán y marejadas de hasta nueve metros en las zonas costeras.
Por su parte, en Taiwán las autoridades emitieron advertencias marítimas debido a que los modelos de trayectoria proyectan que Champi podría aproximarse a su costa oriental hacia el 24 de octubre, para luego debilitarse gradualmente a su paso hacia la provincia de Fujian, en China.
Vigilancia preventiva en Japón por supertifón
Las islas Ryukyu y Okinawa, en el suroeste de Japón, también permanecen bajo constante observación debido a las posibles variaciones que pueda sufrir la trayectoria del tifón en los próximos días al interactuar con corrientes de agua más fría.
Aunque los meteorólogos prevén un paulatino debilitamiento del sistema a medida que avance, los organismos internacionales instan a las poblaciones costeras a mantenerse en alerta máxima por el riesgo de inundaciones producto de supertifón, deslizamientos de tierra y vientos destructivos.