Más de 90 perritos llegaron con heridas, miedo y abandono, y encontraron un hogar: esta es la Familia Peluche
Noticia por: Claudia Villa
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Perritos que alguna vez vivieron en las calles, fueron víctimas de abandono y maltrato, hoy tienen un hogar lleno de amor gracias a Lilibet Molina, una mujer que desde niña soñaba con tener un lugar donde pudiera recibir y cuidar a estos animales.
Ese sueño se convirtió en realidad y hoy Lilibet comparte su vida con una particular familia de cuatro patas, a la que les ha dado una segunda oportunidad.
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Lilibet es contadora pública y especialista en gerencia de proyectos, pero desde hace varios años también asumió una misión personal: rescatar perritos que han sido víctimas de abandono y maltrato y brindarles una segunda oportunidad.
Entre los integrantes de su familia está Aguinaldo, un perro costeñito que llegó después de haber sido víctima de abuso sexual y que, además, tenía una enfermedad de transmisión sexual. También está Juan Gonzalo, quien fue encontrado con varias heridas de arma blanca y en condiciones de extrema delgadez.
Sin embargo, las historias de estos perritos no terminan en el sufrimiento. Con cuidados, alimentación y, sobre todo, mucho amor, hoy hacen parte de un hogar en el que tienen una vida completamente diferente.
Nicolás, José y Gustavo son otros de los perros que encontraron una nueva oportunidad junto a Lilibet. Nicolás y Gustavo, además, hacen parte de los animales rescatados después del terremoto en Chocó.
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Para Lilibet, rescatar animales va mucho más allá de brindarles un techo. Su propósito es cambiar la manera en que las personas los ven y recordar que también sienten, necesitan afecto y merecen una vida digna.
“Mi mensaje es más como de invitación a la empatía, a verlos no como cosas, sino verlos como unos niños para siempre”, cuenta Lilibet.
Su historia también es una invitación a mirar de otra manera a los animales que viven en las calles y a entender que, detrás de cada perro rescatado, puede existir una historia de dolor, pero también la posibilidad de comenzar de nuevo.
“Ya hay mucha gente haciéndoles daño. Qué bueno que existamos personas que les estemos dando calidad de vida, dignificando su vida”, concluye Lilibet, haciendo un llamado a las personas para que cuiden a los perritos.