¡De no creer! Partido de fútbol terminó con 51 expulsados y rompió el estadio y un récord mundial
Noticia por: Paula Garcíaauto_awesome Resumir con IA expand_more
Una verdadera vergüenza deportiva que terminó rompiendo récords mundiales sacudió al fútbol brasileño este primero de noviembre. Lo que debía ser la semifinal de ida del Campeonato de Segunda División Sub-20 de Minas Gerais entre Uberlandia y Mamoré terminó en una batalla campal descomunal, obligando a suspender las acciones al minuto 54 y dejando un saldo insólito de 51 expulsados: 43 futbolistas y ocho integrantes de los cuerpos técnicos.
El caos en el partido se desató justo después del gol del 1-3 a favor de Mamoré, cuando el jugador Davi Fernandes Bittencourt celebró con gestos provocadores frente al banquillo rival, según reportó el medio local 'O Tempo'. En cuestión de segundos, los reclamos verbales pasaron a las manos e involucraron a jugadores de campo, suplentes, entrenadores y hasta a los recogebolas, extendiendo las agresiones físicas por todo el terreno sin que los jueces pudieran frenar el descontrol.
La violencia no paró sobre el césped y se trasladó a las zonas internas del Estadio Parque do Sabiá, dejando graves daños en su infraestructura. El administrador del escenario tuvo que solicitar la intervención urgente de la Policía Militar de Minas Gerais tras registrar la destrucción de unas 14 puertas, baños, duchas, lavamanos, inodoros, armarios, bancas de madera, redes eléctricas, camillas y hasta dos tinas de hidromasaje.
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Con esta impresionante cifra de 51 tarjetas rojas registradas en la planilla arbitral del partido, el bochornoso compromiso superó oficialmente la marca histórica del Guinness World Records, que pertenecía a un partido disputado en 2011 en las categorías de ascenso de Argentina, donde se habían reportado 36 expulsiones. Ahora, los clubes involucrados enfrentarán duras sanciones disciplinarias y económicas por los destrozos ocasionados.