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28 mayo, 2026 A Motor Telemedellín

Packard 633: el clásico que revive la historia automotriz de Medellín

Noticia por: Carlos Espinosa

Hablar de vehículos antiguos es recorrer páginas vivas de la historia. Sin embargo, pocos automóviles pueden presumir el nivel de autenticidad y exclusividad que conserva este Packard 633, una verdadera joya automotriz que hoy permanece como símbolo del patrimonio clásico en Medellín.

Este automóvil estadounidense, fabricado en 1929, llegó al país por encargo de la curia de Medellín y estuvo destinado al entonces arzobispo Manuel José Caicedo. Su elegancia, amplitud y detalles únicos lo convirtieron en un vehículo de lujo reservado para una de las figuras más importantes de la ciudad en aquella época.

Un clásico auténtico con historia en Medellín

Aunque muchas personas utilizan los términos “antiguo” y “clásico” como sinónimos, los coleccionistas aseguran que no todos los vehículos antiguos alcanzan la categoría de clásico auténtico.

El Packard 633 sí lo hace. No solo por su antigüedad, sino por la exclusividad de sus piezas, su diseño original y el reducido número de unidades fabricadas en el mundo.

Su interior amplio y elegante fue pensado para brindar comodidad absoluta. Incluso conserva pequeños asientos auxiliares conocidos como “transportines”, diseñados para acompañantes adicionales.

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Otro de los detalles más llamativos son sus famosas “puertas suicidas”, un sistema de apertura característico de la época que abría hacia atrás. Este diseño, aunque elegante, era considerado riesgoso porque las puertas podían abrirse accidentalmente mientras el automóvil estaba en movimiento.

Tras dejar de pertenecer a la curia, el Packard 633 comenzó una etapa completamente diferente. Con el paso de los años cayó en el olvido y terminó siendo utilizado en labores mucho más humildes.

Durante una época transportó músicos por el oriente antioqueño para serenatas. Más adelante, otro propietario lo usó para vender aceite, barrotes y diferentes mercancías.

El deterioro comenzó a hacerse evidente y parecía que la historia de este clásico terminaría desapareciendo con el tiempo.

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Todo cambió cuando uno de los coleccionistas de vehículos clásicos de Medellín decidió rescatarlo.

El automóvil fue sometido a un proceso de restauración minucioso que permitió devolverle su aspecto original, respetando cada detalle de fábrica. Gracias a ese trabajo, hoy el Packard 633 luce prácticamente igual a como salió de producción hace casi un siglo.

La restauración no solo salvó un carro antiguo, sino también una parte importante de la memoria histórica y automotriz de la ciudad.

Packard fue una de las marcas más prestigiosas de Estados Unidos durante la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, desapareció del mercado hacia mediados de los años 50 debido a problemas administrativos y a la presión de grandes fabricantes automotrices.

Aun así, vehículos como este Packard 633 siguen siendo testimonio del lujo, la ingeniería y el diseño que marcaron toda una época.

Hoy, gracias a la pasión de los coleccionistas antioqueños, esta reliquia continúa rodando y despertando admiración entre quienes valoran el patrimonio automotriz y las historias que viven detrás de cada clásico.

Packard 633: el clásico que revive la historia automotriz de Medellín