'Debí tirar más fotos' un himno que hoy pone a bailar a miles, pero que también estremece el alma. Bad Bunny logró convertir esta canción en puente hacia la memoria, hacia esos instantes que se viven una sola vez y que se quisieran guardar para siempre.
Y esa es la historia de Tatiana Londoño. Viajó desde Bogotá no porque Bad Bunny fuera su artista favorito, sino por algo más profundo: compartir e inmortalizar este momento con su hija, María.
María llegó desde Estados Unidos para reencontrarse con ella y vivir ese instante que quedará tatuado, el concierto es apenas la excusa, el verdadero espectáculo es estar juntas, madre e hija.
Al final, tanto Bad Bunny, como esta historia nos demuestran que los momentos verdaderamente inolvidables no se miden en canciones ni en fotos, sino en las personas que amamos y que nos acompañan cuando el recuerdo se vuelve eterno.
Madre viajó para compartir concierto de Bad Bunny con su hija que llegó de Estados Unidos
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