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La policía rusa detiene a 23 miembros de la mafia en un restaurante

Mafia

 

Moscú, 26 ene (EFE).- Las fuerzas de seguridad rusas detuvieron hoy a 23 miembros de la mafia, entre ellos varios capos, durante una comida de cabecillas del crimen organizado postsoviético celebrada en un restaurante de la región de Moscú.

"Según los datos en nuestro poder, en la reunión debía decidirse el asunto de la 'coronación' de tres pretendientes de Bielorrusia al estatus de 'vor v zakone'" (ladrón de ley), informó hoy el Ministerio del Interior.

El encuentro se convocó tras la muerte a mediados de este mes del padrino de la mafia rusa, Aslán Usoyán, alias "Ded Hasán" (abuelo Hasán), que fue asesinado por un francotirador en pleno centro de Moscú, lo que dejó un vacío de poder en el crimen organizado.

Al respecto, agregó, los mafiosos "tenían intención de discutir los planes de futuro tras el reciente asesinato del jefe del clan, Usoyán, y coordinar el trabajo de los grupos criminales organizados subordinados al clan de Tariel Oniani".

La mafiosos fueron detenidos en una operación especial de la policía moscovita en un exclusivo restaurante en la localidad de Nikolina Gora.

Las autoridades rusas creen que el asesinato de Hasán fue una vendetta entre clanes mafiosos durante una sangrienta pugna por el control de los negocios del padrino, cuyas principales fuentes de ingresos eran el narcotráfico, las armas, la extracción de recursos minerales y el juego ilegal.

Precisamente, el entorno de Hasán siempre sospechó que el asesinato en 2010 de uno de sus aliados más fieles, Viacheslav Ivankov, alias "Yapónchik" ("el Japonesito"), fue encargado por Oniani.

Oniani, alias "Taro", que cumple una condena de cárcel y es reclamado por las autoridades españolas dentro de la operación Avispa, es el líder del llamado clan mafioso de Kutaísi (ciudad georgiana).

La diputada oficialista Irina Yarovaya, jefa del comité de Seguridad y Lucha contra la Corrupción de la Duma (cámara baja del Parlamento), se apresuró a descartar que la muerte violenta de Hasán suponga un retorno a los sangrientos ajustes de cuentas que sacudieron este país tras la caída de la URSS, en 1991.