En las calles, donde muchos solo ven desperdicios y olvido, Juan al rescate encuentra un propósito de vida. No es una fundación, es un reciclador de oficio que ha decidido convertir su hogar en un refugio para aquellos que no tienen voz: los perros y gatos abandonados.
El refugio de Juan, nacido del corazón y la necesidad
Para Juan, la labor de rescate no es un negocio, sino un llamado: "Dios me puso acá a cuidarlos y a protegerlos", afirma con convicción. Entre ellos, se encuentra un perrito que llegó con una herida de arma blanca en la cadera y una pequeña rescatada segundos antes de ser atropellada por un carro.
Juan se prometió a sí mismo que los animales bajo su cuidado jamás volverían a comer de la basura. Por eso, cada peso obtenido del reciclaje y cada donación recibida se destinan a comprar bultos de alimento y costear esterilizaciones.
A pesar de las limitaciones, los sueños de Juan son grandes:
- Mejorar su casa: Reparar el techo y acondicionar la gatera.
- Un hogar grande: Obtener un terreno propio para albergar dignamente a 80 o 100 perros.
¿Cómo apoyar la labor de Juan al rescate?
Juan es enfático: "Si yo no tenga nada a mí no me importa... Quiero que todos estén bien ellos". Al no ser una organización formal, él depende totalmente del apoyo ciudadano para continuar su misión.
Puedes colaborar con:
- Donaciones: Alimentos (cuido), medicamentos o materiales de construcción.
- Reciclaje: Entregando materiales que él pueda procesar para generar ingresos.
- Difusión: Ayudando a que más personas conozcan su labor para encontrar hogares responsables para sus rescatados.
"Los animales se tienen porque hay forma de tenerlos bien", dice Juan. Su historia nos recuerda que no se necesita tener mucho dinero para generar un cambio profundo, solo se necesita la voluntad de no mirar hacia otro lado.
Su Nequi para contacto o donaciones es 3504126775