Nicolás Cano Bedoya de 36 años de edad, conocido como el jefe de sicarios del Clan del Golfo, fue condenado a 19 años de cárcel por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir agravado y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal agravado.
Cano Bedoya fue el responsable de la muerte de César Augusto Hernández Patiño, quien se encontraba en el municipio de Armenia Mantequilla, Antioquia, estaba viendo televisión en su casa con una menor que resultó ilesa tras el ataque.
En el momento del asesinato, que ocurrió el 11 de septiembre de 2016, Bedoya se movilizaba junto a Gustavo Alberto Guisao, quien manejaba la moto
Nicolás Cano Bedoya fue capturado el 7 de abril y es considerado como el jefe de sicarios del Clan del Golfo en el municipio de Ebéjico, en el occidente de Antioquia.