En la mira del mundo está el vertimiento de aguas radiactivas al océano por parte de Japón. Se trata de residuos del accidente nuclear de Fukushima.
Este accidente nuclear ocurrió el 11 de marzo del 2011 cuando un terremoto, y un posterior tsunami, afectó a la isla de Japón y causó un grave desastre en la planta nuclear.
Todas las aguas llevadas por el tsunami hasta la central nuclear quedaron contaminadas con radiactividad. Y hoy jueves, 24 de agosto, 12 años después, Japón ha decidido devolverlas al océano.
Los países aledaños a Japón, como Corea y China, se han mostrado en alerta tras el vertimiento, a pesar de que aseguran que no habrá mayores afecciones.
Corea, por su parte, envío expertos a la zona marítima más cercana para monitorear el comportamiento de las aguas tras la llegada del líquido expuesto a la radiactividad.
Por otro lado, China prohibió que se compren productos provenientes del mar por riesgo de contaminación y le dijo al gobierno de la isla que seguramente será condenado por lo que está cometiendo.
La empresa Tokyo Electric Power (TEPCO) informó que planea liberar un total de 7.800 metros cúbicos en un período de 17 días.