Después de 25 años de chavismo, Venezuela enfrenta un punto de inflexión. El proyecto político que inició Hugo Chávez en 1999 llega a su momento más frágil. Crisis prolongada, aislamiento internacional y el desgaste político rodean la actualidad del país vecino.
Vea también: “Vamos a gobernar Venezuela hasta garantizar una transición”: Donald Trump tras captura de Maduro
Desde el año 1999, cuando llegó al poder de Venezuela Hugo Chávez se produjeron múltiples cambios de poder, un modelo de gobierno basado en el control estatal del petróleo, programas sociales y estatización de las empresas, es una narrativa de confrontación con Estados Unidos y las elites tradicionales. El chavismo contó con alto respaldo popular.
Las promesas se las llevó el viento.
“Si por ejemplo yo a los dos años resulta que soy un fiasco, un fracaso o cometo un delito, corrupción, algo que justifique mi salida del poder, yo estaría dispuesto a hacerlo”, dijo Hugo Chávez cuando era candidato en 1998.
El proyecto comenzó a mostrar signos de desgaste total: debilitamiento institucional, persecución a la oposición y concentración del poder.
“Chávez copta al Estado, se apodera, se vuelve un dictador, se volvió un violador de derechos humanos y un controlador del sistema financiero, quebraron el país”, señaló el coronel (r) Carlos Javier Soler, analista internacional y consultor en seguridad.
Tras la muerte de Hugo Chávez en año 2013, toma el poder Nicolás Maduro enfrentando su peor crisis económica y social: hiperinflación, escasez de alimentos y medicinas, colapso de servicios públicos y una migración masiva de más de 7 millones de venezolanos.
Vea además: Así fue el bombardeo de Estados Unidos a Venezuela para capturar a Nicolás Maduro
Un día como hoy, en el año 1990 el Ejército estadounidense capturó al dictador Manuel Antonio Noriega en Panamá, por vínculos con los carteles colombianos del narcotráfico.
“Ustedes nunca olviden que Manuel Antonio Noriega lo preparo el Pentágono y lo colocaron como el presidente de Panamá, se volvió un dictador y también narcotraficante”, agregó Soler.
Venezuela vive horas decisivas. Los antecedentes evidencian que el chavismo enfrenta su mayor prueba histórica, en un país golpeado por la crisis y con millones de ciudadanos que aún esperan un cambio definitivo.