Al personal médico, se le suma los pacientes infantiles oncológicos que requieren tapabocas y que por la compra desmedida de estos por otras personas, no se encuentran disponibles en farmacias o incluso, son tan elevados los precios de venta que no se puede acceder a su compra.
Al personal médico de la ciudad que no cuenta con tapabocas, se le sumaron los niños oncológicos que requieren de este elemento para asistir a terapias. Por ejemplo, en la Corporación Rosa Mística, les tocó recurrir a los de tela.
Los tapabocas que requieren los pacientes oncológicos, deben ser con filtro para evitar que los niños estén expuestos a fluidos que propicien el contagio por COVID-19.
La Corporación atiende a 60 niños algunos en Medellín y otros en Bajo Cauca, donde el problema es mayor porque además no se han podido enviar los víveres para ellos.
En la Corporación también se recibe donaciones de alimentos no perecederos que les permita subsistir mientras pasa el aislamiento obligatorio preventivo.