San Sebastián de Palmitas tiene su propia ruta de la seda o su camino a Santiago, pues conserva entre sus montañas el Camino del Virrey, una ruta que muchos conocen como colonial, pero que en realidad tiene un origen mucho más antiguo, este era un camino prehispánico que ya era utilizado por comunidades indígenas mucho antes de la llegada de los españoles.
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Este sendero hacía parte de una gran red de comunicación que conectaba el territorio desde el Occidente antioqueño y zonas cercanas a Urabá, atravesando las montañas hasta llegar al Valle de Aburrá y continuando hacia el sur del país. Era una vía estratégica por donde circulaban saberes, comercio y vida.
Hoy personas como Don Alirio, cuidan la historia de estos caminos, que aunque ya fragmentados, guardan historias de arrieros.
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Con la llegada de la colonia, los españoles aprovecharon esta ruta y la transformaron en camino real. Hoy quien visite San Sebastián de Palmitas puede recorrer estos senderos y sentir en cada paso una historia que nace en nuestras raíces, es atravesar siglos de historia, desde los pueblos originarios hasta la memoria campesina que aún lo mantiene vivo.