La partida de bautismo del antioqueño más universal. Entre tinta y papel, se guarda el primer registro de vida de Fernando Botero como si fuera un tesoro o una reliquia más. Todos conocieron la galería del maestro: Barcelona, Venecia, Nueva York, Pietrasanta, pero solo un lugar lo vio nacer: el barrio Boston.
La galería que tiene esta partida de bautismo es la Iglesia El Sufragio. Allí, en 1932, empezó a latir una historia que con el tiempo dejaría estas calles para recorrer el mundo y cruzar museos.
54-27 se lee en la puerta de la que fue su primera casa, en el Barrio Boston, una calle donde la vida transcurría entre vecinos y rutinas que marcaron su mirada temprana. Cultura y Entretenimiento de Noticias Telemedellín conversó en exclusiva con el hijo del maestro Botero.
Boston aparece como una influencia silenciosa. Vivir allí dice su hijo le dio al maestro una relación cercana con lo humano, con la vida cotidiana y sus excesos, elementos que más adelante se volverían sello de su obra.
Y hoy, cuando el nombre de Fernando Botero se pronuncia en los grandes escenarios del arte mundial, Boston sigue ahí. Tal vez, como él mismo decía, su alma aún camina por estas calles, buscando la tienda de la esquina donde venden aguardiente ,porque fue este barrio el que lo bautizó, lo acogió y lo vio crecer. En cada obra de Botero, hay un implícito un pedacito de su barrio.
¿Sabía que el artista Fernando Botero nació en el barrio Boston? Esta es su historia
Visite además: