Habitantes de Sipí, sur del Chocó, protestaron en horas de la mañana de este lunes 19 de febrero por la mala prestación del servicio de electricidad, la falta de agua potable y atención en salud. Inicialmente la manifestación fue pacífica, posteriormente cerraron la sede de la alcaldía y amenazan con incendiarla.
El alcalde de Sipí, Luis Ángel Largacha, hizo un llamado para que los manifestantes no incendien las oficinas públicas ni las instalaciones de la empresa prestadora del servicio de electricidad. Aunque el mandatario tiene esquema de seguridad, pidió apoyo del Ejército y la Policía para ingresar al Palacio Municipal.
En diálogo con LA FM, el mandatario se preguntó “qué ganamos nosotros con quemar la alcaldía, qué ganamos nosotros con quemar la empresa de servicios públicos. Yo ando con mi esquema de seguridad, sin embargo pido el apoyo de la Policía y el Ejército para desplazarme hasta el palacio municipal“.
El alcalde de Sipí confirmó que los habitantes declararon un paro cívico y aseguró que a su despacho nunca habían llegado quejas formales o pliego de peticiones. Agregó que al igual que varios municipios del Chocó, el servicio de electricidad se presta de manera irregular, sobre todo por la falta de recursos.
Los cuatro mil habitantes de Sipí viven en condiciones similares a los 16 mil habitantes de Unguía. No poder cocinar, cargar un celular, ver televisión, escuchar radio o caminar por las calles en la noche. Estas son algunas de las actividades cotidianas que no existen en esas localidad, donde los habitantes llevan más de 20 años esperando una buena prestación del servicio de electricidad. Aunque no cuentan con el servicio de forma permanente, las facturas nunca han dejado de llegar a sus hogares.