El antioqueño Alejandro Gómez, como muchos compatriotas, atravesó el continente buscando el denominado sueño americano, pero la ilusión se convirtió en un martirio. Aseguró que durante su permanencia en el centro de detención de Miami fue sometido a constantes agresiones verbales y a un ambiente de presión psicológica por parte de algunos agentes.
Otras noticias: Hallan muerta a Mónica Núñez, colombiana desaparecida en México
“De verdad fue muy agobiante personas en el piso, llorando, duré tres días sin dormir, parado, de verdad, es un panorama muy quebrantante para los migrantes que estábamos ahí”, contó Alejandro.
También denunció que compartió una celda donde permanecían cerca de 90 personas, pese a que, según afirmó, el espacio tendría capacidad para apenas 10.
“En donde solo teníamos derecho a una botella de agua al día. Las comidas no eran las mejores, implorando por oxígeno, no hay un conducto de aire por donde pueda respirar”, señaló el antioqueño.
Afirmó que su tío continúa detenido en Estados Unidos, en otro centro de reclusión migratoria, y que la familia ha tenido muy poca comunicación con él, piden su liberación.
Vea también: Más de 100 extranjeros han sido inadmitidos en Antioquia en lo que va de 2026
“En estos momentos, mi tío está privado de su libertad. Estamos recaudando fondos para poder pagar un abogado para que pueda salir lo más pronto posible y que se haga justicia”, indicó.
La familia Gómez espera que pueda ser liberado y regresar a Colombia para reencontrarse.