La Sociedad de Activos Especiales (SAE) entregó el predio donde funcionaba el polémico museo de Pablo Escobar, administrado por su hermano, alias 'El Osito', a una fundación dedicada al cuidado.
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Son más de 400 metros cuadrados que cuentan con una infraestructura de rutas de escape y caletas que sirvieron para evadir a la justicia en los años 80 y luego lo convirtieron en un supuesto museo.
Hoy, a través de la estrategia 'Bienes que transforman', la SAE firmó el acta para entregarle este predio, que hacía apología al delito con un museo de Pablo Escobar, a la Fundación Luna Valentina (Fundaluva).
“Es un hogar de paso, o sea, ellos pueden llegar acá si tienen un tratamiento; se necesita a veces que se desplacen para los tratamientos; se va a poder hacer desde acá”, manifestó Amelía Pérez, presidenta de la SAE.
Fundaluva fue seleccionada entre más de 1.400 entidades postuladas. Es una organización que trabaja activamente con la infancia, la comunidad LGTBIQ+ y personas con discapacidad. A partir de ahora, este espacio funcionará como un hogar de paso para familias de escasos recursos que viajan a Medellín para recibir tratamientos médicos.
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“Atendemos alrededor por día entre 10 y 15 personas, tenemos usuarios de base 280, pero todo el tiempo tenemos población fluctuante y atendida en la fundación”, dijo Inés Elena Cano, directora de Fundaluva.
Entre los rostros de esta transformación está el de Ángel, un pequeño de 8 años, que sufrió el abandono y la violencia en el campo, y que hoy encuentra en Inés Cano y en esta fundación una segunda oportunidad de vida.