Yesenia Noreña Estrada, de 31 años, vivió en carne propia una guerra que no era suya. Fue reclutada en 2012 por el Clan del Golfo en su adolescencia cuando viajó de visita de Aranjuez al occidente antioqueño.
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Aún era una menor cuando veía como eran torturados otros niños, sometidos al abuso sexual y obligados a tomar las armas. Fueron dos años de miedo hasta que se fugó.
La historia de Yesenia es la misma que han padecido 44 menores que han sido reclutados por grupos armados en los últimos dos años en Medellín, según el Distrito. Pero su vida cambió cuando arreglaba uñas a una clienta.
Con Parceros no solo ha recibido ayuda terapéutica, sino el valor para perseguir sus sueños.
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Hoy su talento artístico lo alterna con su propio spa de uñas y con un trabajo en la Secretaría de Inclusión y Familia compartiendo su voz para ayudar a otras mujeres.
Desde 2024, el programa Parceros ha beneficiado más de 8.500 jóvenes como Yesenia que hoy sus sueños apenas comienzan.