Hay historias que parecen escritas por el destino. La de Blair Bellanira Córdoba y Yessica Arenas es una de ellas. Las dos mujeres vivían en el edificio que colapsó en el barrio Medrano de Quibdó, pero aquella noche una serie de decisiones inesperadas las llevó a estar lejos del lugar en el momento de la tragedia.
Así describe esta mujer, una nueva oportunidad de vida, en medio de la tragedia…"Nosotros volvimos a nacer, volver a tener vida porque imagínese si nosotros hubiésemos amanecido ahí, nos estarían llorando".
Estas mujeres amanecieron en casa de unos amigos, en Quibdó, ese 10 de agosto. Estaban en un cumpleaños y una corazonada las llevó a no insistir en querer dormir en su casa, ubicada en el edificio colapsado en el barrio Medrano.
En la madrugada del día del terremoto, tan solo unas horas antes de la tragedia, la puerta de su apartamento ubicado en el piso tres de la edificación, no abrió. Ambas regresaron a dormir a donde su amigo.
¿Suerte? ¿Designio de Dios? Lo cierto es que esa decisión terminó salvando sus vidas y la de sus dos hijos menores. Al llegar al lugar, después del movimiento telúrico, se encontraron con la que era su casa, en ruinas
Hoy, mientras otras familias enfrentan el dolor y la incertidumbre, Blair, Yessica y sus hijos agradecen estar vivos. Con tristeza asumen la muerte de quienes conocían y quedaron atrapados entre los escombros.
La historia de cómo dos mujeres se salvaron de morir en el terremoto porque la puerta de su apartamento no abrió
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